Crisis vital.
Es como mirarse al espejo y no saberse del todo.
Lo que antes encajaba ya no encaja.
Es ese momento en que la vida se queda en silencio.
Nada va mal, pero algo falta.
Crisis vital
Es como mirarse al espejo y no saberse del todo.
Lo que antes encajaba ya no encaja.
Es ese momento en que la vida se queda en silencio.
Nada va mal, pero algo falta.
Todos atravesamos momentos en que la vida parece detenerse: dudas existenciales, sensación de vacío, crisis en mitad de la trayectoria vital. No siempre hay una causa externa clara, pero lo que antes tenía sentido deja de tenerlo.
La terapia ofrece compañía en ese silencio: un lugar para explorar qué se mueve por dentro, qué pide ser escuchado y qué cambios reclaman ser afrontados. No hay respuestas rápidas ni soluciones prefabricadas, pero sí la posibilidad de dar forma nueva a la propia vida y reencontrar un rumbo más propio.
