Tener altas capacidades no siempre significa tenerlo más fácil. A veces implica pensar sin descanso, sentir con intensidad y percibir el mundo con una sensibilidad que desborda. Esa lucidez puede ser una fuente de creatividad y comprensión, pero también de cansancio o soledad.
En esta sección se abordará qué significa realmente tener altas capacidades, cómo reconocer sus manifestaciones emocionales y qué dificultades pueden acompañarlas.
El propósito es ofrecer una mirada comprensiva que ayude a entender esta forma particular de vivir, y mostrar cómo la terapia puede aportar equilibrio y serenidad sin apagar la profundidad que la caracteriza.
